Mitos y realidades

Por Alba Zamora

Una de las mejores noticias que he recibido en toda mi vida fue que estaba a punto de convertirme en madre. En ese momento, entendí que necesitaba hacer un esfuerzo adicional para mantenerme más saludable en todos los aspectos, por lo que inmediatamente hice todas las pruebas necesarias y, afortunadamente, confirmé que mi salud en general estaba bien. Por supuesto, también necesitaba evaluar mi salud bucal porque acababa de comenzar un proceso de Ortodoncia. Entonces, ahora puedo decirles que durante todo el embarazo, mis dientes y encías están bien incluso con el tratamiento con Brackets.
Es muy común escuchar que las encías de todas las mujeres embarazadas sangran y que nuestros dientes pierden calcio, y que de la nada una mujer embarazada tiene un mayor riesgo de desarrollar caries, enfermedades de las encías, problemas nerviosos, problemas con las muelas del juicio o incluso perder un diente. Pero la verdad es que esos problemas dentales ya están ahí, y el embarazo solo los sacaría a relucir por la producción de hormonas, empeorando pero NO provocándolos.

Así que rechacemos estos mitos:
Se acaba el Calcio Recordemos que nuestros bebés toman los nutrientes que necesitan de nuestros cuerpos, por lo que tenemos que tomar vitaminas y suplementos, pero también consumir una dieta balanceada enriquecida con los principales nutrientes que el bebé necesitará para crecer sano durante y después del embarazo. El calcio que necesita el bebé deberá entonces obtenerse de esta ingesta mejorada.
Las encías sangran Las hormonas del embarazo sí pueden hacer que los vasos sanguíneos de las encías sean más frágiles. Pero si tienes una buena técnica de higiene bucal, tomas suficientes líquidos, mantienes una dieta equilibrada y cuidas el resto de tu salud en general, tu riesgo de sufrir problemas dentales disminuye drásticamente. Ten en cuenta que es posible que comas con más frecuencia que antes, incluso si son porciones pequeñas, por lo que hay que usar hilo dental y cepillarse los dientes con más frecuencia.
Granuloma piógeno Son pequeñas protuberancias de encías que se forman entre los dientes. Se ven rojizos y sangran fácilmente y son causados ​​por la acumulación excesiva de placa y la producción de hormonas del embarazo.
Caries Recuerda que cuanto más deshidratado estés, más placa se acumulará debido a que el mal flujo de saliva reseca la boca, por lo que aumenta el riesgo de caries. Las caries no aparecerán repentinamente en ningún paciente, ni siquiera en mujeres embarazadas, a menos que la higiene bucal sea deficiente o se tomen medicamentos agresivos. Revisa este artículo sobre boca seca.
Náusea y vómito Hablando de boca seca e hidratación, no estar bien hidratado puede causar más náuseas y hacer que el vómito sea más ácido. Esto también puede provocar otros problemas como acidez y reflujo, dificultad para tragar, dificultad para digerir los alimentos correctamente, entre otros. Revisa este artículo sobre sustitutos de saliva.

Si no te habías realizado una limpieza de dientes antes del embarazo, programemos una cita lo antes posible. Por otro lado, si es necesario realizar algún tratamiento durante la gestación, tenemos las técnicas y conocimiento para que las radiografías y administración de medicamentos para algún tipo de infección oral sean seguros. Además, si es necesario, se usa anestesia local y es inofensiva para ti y tu bebé. El período ideal para comenzar un procedimiento dental es durante el segundo trimestre, pero nuevamente, con las precauciones adecuadas, puedes acudir con seguridad a DentAll en cualquier momento antes de que llegue tu bebé.

¡No olvides cuidar los dientes de tu bebé cuando salgan!