Compuestos a base de resina. Es un material de color de diente que se usa para rellenar caries, pero con colores y tonos especiales, podemos lograr un resultado perfecto en restauraciones cosméticas como carillas. Requieren poca o ninguna preparación (tallar / limar los dientes), pero pueden mancharse en los meses posteriores al procedimiento. También son más propensos a fracturas debido a la resistencia de los materiales. Si está dañado, se puede reparar fácilmente la mayoría de las veces.

Porcelana. La porcelana es un material similar al vidrio que logra una muy buena similitud con el color y la resistencia de los dientes. Si se usa con coronas, puede adherirse al metal, a la Zirconia o ser porcelana prensada pura. Si se usa para carillas, es solo porcelana. No cambia de color al paso del tiempo y rara vez se fractura. Requiere que el paciente cuide su dieta y hábitos (como rechinar los dientes). Requiere tallar ligeramente los dientes para tener el espacio adecuado para que la porcelana se adhiera al diente. Si se fisura, por lo general sí puede repararse. 

Ambos necesitan un proceso llamado adhesión en el que los materiales se pegan químicamente al diente. Este es un paso crucial durante la cementación porque si falla, las carillas o coronas podrían desprenderse.

Como todo procedimiento dental, la odontología cosmética requiere una técnica muy estratégica y precisa, por lo que es importante que sigas las instrucciones tal como están y que seas atendido/a por un especialista en Prótesis y Estética dental.